En nuestro sitio solemos difundir opciones pro-vegetarianismo. En este caso, tomamos del sitio vegetomania dos artículos que reunidos conforman una excelente fuente de consulta para los que optan por una vida “veggie”. En especial para las familias que se inclinan por esta opción.
Si la opción familiar es desechar las carnes, debes estar atentx a la alimentación de los más pequeños. Por eso, entre los alimentos que deben incluirse en las dietas de los niños/as pueden mencionarse el mijo, único grano que es pura proteína. También es rico en hierro y otros minerales importantes. Es muy fácil de digerir por lo que puede incluirse en la alimentación de toda la familia incluyendo a los ancianos. Lo mismo puede decirse de la avena muy aconsejable para el cerebro y el sistema nervioso.
Los porotos (o frijoles) aportan grandes cantidades de energía y proteínas y son ideales para los niños. Para los dos extremos de la vida, niños y ancianos, se aconseja la ingesta de yogur ya que es muy rico en calcio y más fácil de digerir que la leche.
El brócoli es otro protagonista de una dieta vegetariana saludable. En los más pequeños, puede mezclarse en puré con papas o arroz. Puede agregarse también zanahorias y zapallo pisados, decorando el puré con un puñado de porotos y arvejas frescas se convertirá en una comida sabrosa y nutritiva.
La espinaca puede incorporarse a la dieta de los seres humanos a partir de los seis meses y no retirarse nunca, ya que es muy rica en hierro y vitaminas. Para los pequeños una buena opción son las bananas, que pueden consumirse enteras, pisadas, licuadas con leche o al horno. Aportan potasio, vitamina B6, ácido fólico y fibras.
Las frutas secas como dátiles, higos y pasas de uva son altamente nutritivos, favorecen la digestión y aportan minerales muy útiles como el hierro y el calcio. A cualquier edad, una dieta variada a base de verduras con pocos dulces asegurará la buena salud de toda la familia.
El hierro nos hace más fuertes
Las dietas vegetarianas deben pronunciar la ingesta de hierro, debido a que muchas verduras lo poseen sobre todo las de hojas verdes.
Sin embargo conviene consumirlas con alguna fuente de vitamina C. Por ejemplo, una tarta de espinacas con un vaso de jugo de naranjas recién exprimido, o con una ensalada de tomates. No es recomendable consumir estas verduras con salsa blanca, por ejemplo, pues el calcio de la leche puede resultar contraproducente en la absorción del hierro.
La función del hierro en el organismo es fundamental, ya que contribuye a la formación de los glóbulos rojos. Su carencia determina la anemia, término proveniente del griego, que significa “sin sangre”, cuyas manifestaciones físicas, se traducen en irritabilidad, fatiga, falta de concentración, uñas quebradizas, mayor propensión aciertas enfermedades como la gripe e infecciones (defensas bajas). A veces no nos damos cuenta de ciertos síntomas que nos están indicando la presencia de esta enfermedad, caracterizada como “silenciosa”, ya que generalmente no presenta síntomas agudos.
Se debe evitar el consumo de té o café durante las comidas, ya que disminuye la absorción del hierro. Los alimentos ricos en hierro, además de los mencionados, son: el huevo, el tofu, las lentejas, el alcaucil, los porotos, las zanahorias, las almendras, el durazno y las pasas de uva.