Naida Moon es una viajera por definición. Pero no sólo carga con su mochila si no con un trío único: sus cuencos de cuarzo. Su espíritu nómade la trajo hasta Guatemala, San Marcos la Laguna. En este pueblo en que se ofrecen todo tipo de terapias, Naida aporta lo propio con el sonido de sus cuencos de cuarzo. Esta italiana sin fronteras le cuenta a TuAlmaZen.com de qué se trata el Sound Healing o la cura a través de la vibración.
“Mi background es el yoga y la música. Empecé hace ocho años, viajé a la India y comencé a descubrir el yoga. Antes en Italia y en Europa estuve siempre de viaje, en caravana viajando con amigos y organizando fiestas. Pero también estuve viviendo en comunidades espirituales. Hace dos años estuve en Italia, Milano, donde es difícil vivir, allí conocí los cuencos de cristal. Ahí pregunté a la chica que tocaba donde podía conseguir una escuela para aprender, porque por primera vez en mi vida sentí el sonido del cristal entrar en mí. El sonido de los cuencos puso mi cuerpo energético en su lugar y mi profesora (una mujer increíble, una chamana americana que vive entre Honolulu o Bali) me dijo que estaba llegando a Italia para dar talleres y entonces me conecté con AwaHoshi. Ella es una chamana con quien conecté desde el primer mail. Entonces después tomé un taller con ella en donde aprendí a encontrar mi tonalidad, esto es un proceso porque es un instrumento muy fuerte que puede afectar mucho. Entonces para tocarlo hay que hacer un proceso en primera persona. Después empecé a viajar con ella haciendo un tour en Hungría, yo haciendo malabares y dibujando con los malabares de luz el proceso que siguen las células de nuestro cuerpo mientras se tocan los cristales. Después de eso me fui a vivir con ella en Bali, entonces cada día estaba en la vibración del cristal, aprendiendo y trabajando sin parar. Después de Bali, empecé a viajar con mi set de viaje (estos cuencos no son el set completo pero es mi equipo de mano), después viajé por Italia, España e Israel y ahora estoy aquí en Guatemala”.
¿Cuál es la diferencia entre los cuencos de cuarzo y los tibetanos?
La vibración de los de metal es más fría y entra en tu cuerpo de manera diferente. Los de cuarzo están hechos del mismo material que encontramos en nuestros huesos y también en el líquido coloidal que está atrás del cuello. Este sonido está en resonancia con nuestro cuerpo físico. Este material también se encuentran en las uñas, en el cuello y en los huesos. Hay una ciencia nueva que estudia el efecto de una vibración pura, empezaron en los 60 a estudiar el efecto de esta vibración en el polvo. Tiempo después comenzaron a observarlo en el agua y lo que descubrieron es que las moléculas del agua crean una geometría sagrada. Con tocar el cuenco podés crear una geometría perfecta en la molécula de agua. Hay otro científico que se llama Masaru Emoto que estudió las diferentes moléculas de agua y su relación con los significados. Y cómo la palabra Amor tiene una forma bonita y en armonía. Mientras que la palabra Guerra tiene una forma muy fea, no es geométrica, es algo como que se está rompiendo. Entonces la música forma en las moléculas de agua figuras bonitas, armónicas, con la música de Mozart las moléculas de agua van cambiando de geometría en geometría y también es muy lindo de verlas. El sonido de los cuencos cuanto más alto es más geometrías sagradas se van formando. Nosotros estamos hechos en un 80 por ciento de agua, entonces el efecto de los cuencos es directo sobre estas figuras que se forman en nuestro interior. Donde haya una molécula relacionada con la enfermedad, esto va a empezar a agregar armonía y empezar a crear una geometría bonita. Trabajando con el agua se trabaja también a nivel energético, desbloqueando y permitiendo una relajación. Mi profesora trabaja con mujeres que sufrieron o sufren anorexia porque es un sonido que después de escucharlo te da hambre. Después de un concierto querés ir a comer. También estoy ayudando a este trabajo de personas con anorexia. También se trabaja con grupos de niños que tienen problemas hipoacúsicos, porque esta vibración se percibe de manera diferente de las otras y chequear cómo se pueden expresar.

¿Cuánto dura una sesión? Y ¿varía según la persona?
El tiempo que toco tiene siempre la misma duración. El total es una hora, toco 40 minutos porque es la cantidad de tiempo en la que podés alcanzar un estado de relajación total y profunda. Podés llegar a un estado alfa y tu mente puede dejar de pensar, porque nuestras mentes hablan mucho. Después como la vibración tiene una velocidad diferente de la velocidad de nuestros pensamientos, los va a poder frenar y va a abrir los diferentes lugares de nuestros cuerpos para trabajarlos con las células y las moléculas. Permite escuchar las diferentes partes del cuerpo: se pueden percibir luces o aire, estos elementos que entran en el cuerpo. Trabajo con el elemento tierra que el básico de mi sesión, pero además trabajo con otros elementos en nuestro cuerpo y eso lo reflejo en los sonidos porque creo que es importante de balancear el elemento tierra que es el cristal y también el elemento aire que es la vibración con el sonido del agua y siempre con velas para que esté presente la energía del fuego que tiene la cualidad de limpiar. Al finalizar la sesión las personas se sienten relajadas, como flotando, se duerme mucho mejor (es bueno para la gente que tiene insomnio).
¿Hay diferentes formas de aplicar esta terapia según las dolencias o problemas?
Cada uno encuentra su propia relación con los cuencos, cada uno trabaja a su manera. Yo sigo una fórmula para trabajar con los cuencos que es siempre conectar con una energía superior o divina, comiendo sano, agradeciendo a mi cuerpo y haciendo yoga. Agradeciendo a la naturaleza, a todo lo que es en esta tierra. No sé si es por eso, pero creo que sí, pero cuando toco no toco pensando. Soy un “empty vehicle”. Un vehículo vacío, la conciencia divina pasa a través de mí. Y a través de mí voy a tocar y el sonido de la vibración va a pasar a través de mí. Pero estoy empezando a trabajar poniendo los cuencos sobre el cuerpo de la persona. Así que si tiene un dolor particular en la espalda o en la panza, pongo un cuenco sobre ese punto y la vibración va a resonar a nivel del oído pero también a nivel de vibración física, va a resonar sobre el cuerpo. Así se va a relajar más. Otra manera de trabajar con los cuencos, que me encanta, es la de tocar en el agua. Puede ser en una piscina de agua calentita, como un jacuzzi, donde la persona puede llegar a un estado de relajación total porque cuando nosotros estamos en la panza de nuestras mamás nadamos en un líquido amniótico que es calentito, entonces se puede “regresar” a situaciones de este tipo. Entonces las moléculas de agua van a vibrar y a transformarse en geometrías sagradas, así como el agua en tu cuerpo. Esto se puede combinar con el Watsu, que es Shiatsu pero en el agua. Ahí tu no tienes gravedad y se potencia la vibración.
Contacto: naidamoon@gmail.com
Fuente de la imagen:
Diseño: Delicia Andino