Tomates maduros 2 kg
Azúcar 1 kg
Esencia de vainilla 2 cditas
Elegir tomates bien colorados, sanos y maduros.
Pelarlos y desechar el centro blanquecino.
Cortarlos en rodajas.
Colocar la mitad en una cacerola.
Espolvorearlos con la mitad del azúcar.
Acomodar el resto de tomates y espolvorearlos con el azúcar restante.
Dejarlos reposar unas horas para que suelten el jugo.
Cocinarlos a fuego bajo, perfumarlos con esencia de vainilla.
Retirarlo cuando haya alcanzado buena consistencia.
El dulce o mermelada quedará con trocitos de tomate y de color rojo vivo.