Utilice cereales (arroz, harina, pan) integrales y reduzca el uso de refinados. Le brindarán más vitaminas, minerales y fibra.
Compre más legumbres. Busque ideas creativas incluirlas en los platos: lentejas, arvejas, garbanzos, porotos, habas ¡le brindarán aportes únicos!
Prepare ensaladas de diferentes combinaciones y colores. La variedad de colores asegura diversos nutrientes y mayor riqueza alimenticia.
Tenga siempre a mano dos o tres variedades de fruta. Cómalas como colaciones entre las comidas principales. Ingeniéselas para incluirlas en licuados, jugos, ensaladas, flanes, gelatinas, carnes, purés.
Las frutas y hortalizas ricas en vitamina C (cítricos, frutillas, tomate, kiwi, repollo, ají) que se utilizan crudas no deben cortarse mucho tiempo antes de servirse porque el contacto prolongado con el aire conduce a perder esta vitamina.